2020-2021, OKM

Viaje Valle de México-Valle de Jovel (San Cristóbal de las casas) Chiapas

Desde Febrero del 2020, el colectivo Disidentxs teatro ha emprendido varios viajes desde la capital del país hacia las montañas del sureste mexicano, en donde, recibidos por la generosidad el colectivo Jts´Unbaltik, hemos articulado el proyecto que da nombre a esta página.

Las ocasiones anteriores hemos viajado en camiones clandestinos apodados "guajoloteros" que por un precio accesible te transportan en una noche hasta la ciudad Chiapaneca de San Cristóbal de las Casas, sin embargo en esta ultima ocasión fuimos transportados por "La Coyota" un vehículo del siglo pasado diseñado en la Alemania Post Guerra; en un viaje de 3 días que nos trajo al que será nuestro hogar los próximos meses mientras se desarrolla el trabajo;

La pieza audiovisual presentada a continuación reúne testimonios a viva voz de los integrantes de Disidentxs teatro en torno al sentido de su viaje y encuentro con el colectivo de teatro indígena Jts Unbaltik


Un canal que descubrió que era río

“agüita sagrada, con ella todo, sin ella nada”

La tierra ha diseñado durante millones de años un complejo sistema de canales y conexiones, ríos, lagos, mares, formando ciclos interminablemente perfectos, capaz de abastecerlo todo de vida, los más grandes mega proyectos de ingeniaría hidráulica hechos por el onvre no se le comparan ni de lejos. Nosotxs mismxs somos agua, agua sucia, agua turbia, agua contaminada, agua privatizada, agua invadida por 3 carabelas desde hace más de 500 años, agua domesticada entubada por más de 20 de años de educación oxidental así con x de tan oxidada, agua negra, agua estancada, agua que perdió su ciclo, agua que ahoga… agua puerca… agua que se ha vuelto drenaje, inodoro, cagadero, basurero… agua que busca su cauce, agua que busca ser libre, agua que se pregunta, al ver que ya no puede dar ni albergar vida, si sigue siendo agua.

Según lxs 100tifikos el ecosistema “río” nos da una lección, no importa la cantidad de basura, plomo, caca, mercurio, muerte, desecho industrial o cadáveres que tenga… con voluntad, cooperación, organización, comunidad y resistencia, siempre puede resurgir, renacer, limpiarse, recuperar su cauce. Ecosistema resiliente

Nos engañaron con el mito del mestizaje, nos hicieron creer que no éramos más que salvajes animales, que fueron domesticados por una cultura “más avanzada” de blancos, fanáticos religiosos, violadores, invasores, saqueadores. Nos arrancaron la lengua, la ropa, la cultura, la identidad. Nos robaron los frutos, tiraron nuestras hojas, robaron y quemaron nuestra madera; pero no pudieron arrancar nuestra raíz.

Educados en la lengua castilla, la cultura patriarcal escrita en un lugar que no conocemos por hombres que ahora gozan de lujos y renombre a costa de lo robado durante siglos a nuestra tierra… “hemos olvidado nuestra cultura para importar dioses creados en el medio oriente e ideologías políticas y económicas creadas en Inglaterra y Alemania que no sirvieron ni en su propia casa; 500 años de colonia y neocolonia son suficientes para entender que la sumisión ideológica no es el camino, necesitamos soluciones propias para problemas propios” (Diaz,2021) en ese sentido, necesitamos crear un teatro propio, a la altura de nuestros propios problemas:

Nuestros problemas son los propios de nuestro personaje.

Que personajes juegan en la pieza que es Disidentxs Teatro´nt?

Jeni K: mujer, pobre, periférica, mis abuelxs fueron arrebatados de su kalli, otomí hñahñu y purhépecha, toltecas; engañados, obligados por la idea del progreso y la modernidad migraron de su lengua, de su milpa, de su gente para buscar suerte en la ciudad. Mi madre, madre soltera, puso toda la esperanza, su sudor y su sangre en darme la oportunidad de ir a una universidad pública pensando que esa era la salida a los problemas y precariedad de haber nacido mujeres en el peor lugar y en el peor momento… ESTUDIÉ TEATRO. Perdóname mamá. Estudie en la UNAM, en una institución que me violentó, dinamitó mi autoestima y mis ganas de hacer/ser arte….

Ricardo R: onvre, moreno, pobre, periférico, hijo de migrantes purépecha/otomí hñahñu, orillados/engañados a vivir una vida “mejor” en la gran vecindad que era la ciudad de México a mitad del siglo pasado, desplazados, damnificados por el temblor del 85 expulsados de la ciudad hacia los márgenes de la periferia, territorio que se convertiría en uno más de los guetos del estado; mis padres dieron su vida al trabajo con la esperanza de que pudiera terminar una carrera profesional, estudié 6 años en la Universidad Autónoma del Estado de México, luchando contra mis inseguridades, para poder aspirar a un mejor trabajo, una vida diferente, una con menos sacrificio, me gradué de la universidad, ESTUDIÉ TEATRO…. el poder, la ficción, la institución patriarcal, la corrupción, el abuso de autoridad… enfermé, me gradué de 2 anexos.

Juan L: Caxlan, ni de aquí ni de allá, traidor de mi clase, nacido en una ciudad colonial del bajío asfixiada por los procesos extractivitas e industriales de las ciudades fronterizas del norte, mis familiares, influenciados por la idea del progreso salieron de los pequeños pueblos y el campo de los que provienen mis ancestros; frente a la raíz blanca, europea o norteamericana que me conforma están la raíz chichimeca y afro que por mi geografía y rasgos también me implica, pero se ha negado… la actual violencia que hay en el lugar que me vio nacer hacia su población se justifica en el mito del narcotráfico, enajenando y coptanto los movimientos sociales y la organización civil por la defensa de la raíz, la identidad, la ancestralidad. Mis padres a quienes la educación pudo salvar de ese contexto de violencia sistémica dándoles una mejor vida, me impulsaron a ir más allá, teniendo la oportunidad de estudiar lo que fuera y donde fuera, fui seleccionado en la UNAM, la “mejor escuela pública”: ESTUDIÉ TEATRO. Gracias papá y mamá.

Juan A: onvre, pero pobre y moreno, desde el cerro del coyote, de ancestros otomíes hñahñu y nahua toltecas, mis padres fueron orillados a ser la primer generación que no se dedica al campo, lucharon toda su vida por la oportunidad de formarse, cultivarse, estudiar, enseñar, rodeados de magueyes, pulque, milpas y campesinos. Me regalaron la oportunidad de estudiar con la esperanza de que “mi buena cabeza” me llevaría a un lugar mejor, orgullosos de que al entrar al IPN seguiría el camino de la ingeniería, de la producción, del dinero, use mi oportunidad de ir a la universidad y profesionalizarme para entrar a la UNAM: ESTUDIÉ TEATRO, la cagué, no te preocupes mamá, yo lo arreglo.

Irene m: mujer, pobre, periférica, mis abuelxs fueron arrastradxs por las olas engañosas del mejor futuro, un futuro con olor a petróleo extraído de los mares de Veracruz y dividido por el clasismo que aun permanece el día de hoy hacia los nahuas; timadxs por la fábula del poderoso y patriarcal dios don dinero, sustituyendo sus tierras purépechas, sus rumbos, su hogar por un pedacito de cielo. Mis padres entregados al trabajo para poder dar vida digna a mis hermanxs y a mi. Vivo en una casa hecha de unicel con cemento, donde si digo algo lo escucha el vecino y el aire que respiro ya fue exhalado por al menos 5 fábricas y el basurero, una zona de casas infonavit. Antes, rentando donde se deje. Con la oportunidad de estudiar y desaprender, construyéndome de cada foto tomada por mis grandes lentes.

Francisco G: Joven, periférico, pobre, golpeado y abandonado en el cerro 2 veces por “revisiones de rutina” de la recién creada GN, sobreviviente; callado, tímido, inocente, 17 años, hijo de madre soltera, luchadora, independiente, descendiente chichimeca/huichol y mexica de Tepito; mis abuelxs habitaron la ciudad, desplazados, reubicados, refugiados a las faldas del Citlaltepetl, siguieron luchando, ahí crecí haciendo pueblo, vi el cerro llenarse de casas, las calles de luz y pavimento. Ante la obsolescencia y precariedad de la educación en los lugares semirurales, preferí salir, buscar mi camino, construirlo por la libre, luchar por encontrar una vereda que llevara a un lugar menos violento, más conectado, sigo buscando… me acompaña el ritmo de mi batería y sintetizadores, los colores del grafiti, y el sonido de la cumbia y matancera.


Xolotl I. Edad: desconocida, Origen: Mictlan, Perro, callejero, abandonado, una amable señora del municipio de coyotepec me dio chance de ocupar un rincón de su casa, después de haber sido pateado en cada puerta que tocaba, por roñozo, sarnozo, pelón; según internet mi nombre significa “monstruo”, según nuestro maestro de nahuatl Luis S., Xolotl significa acompañante, yo mismo no sabía que era un perro de hace más de 7 mil años, el perro negro de los mayas, de lxs mixtecas, de los mexicas, de lxs toltecas; me da miedo el agua pero dicen que algún día tendré que ayudarlos a cruzar un gran río, también dicen que algún día tendré que representar a Dante, de una famosa película para vender fotos de día de muertos por $10.


Frente al muro de la institución, de la meritocracia lamebotas por un papel que más o menos figure, de los favoritismos clasistas y racistas, del elitismo del teatro burgués, de las fábricas de jóvenes obreros del teatro que ayudan a los grandes directores/funcionarios a justificar presupuestos millonarios por 500 pesos la función, 5 funciones, sin contar los meses previos de ensayos; del siglo de oro como tono de la realidad más que como género teatral… cuatro de nosotrxs abrimos una grieta lanzando una gran piedra contra el muro, después comenzaríamos a labrarla, a tallarla con ayuda del contra-maestre Rubén O.

A través de la oportunidad de participar en la Residencia Artística “Escenarios de lo Real”, abrimos el camino a una forma de terminar la carrera que no beneficiara solo a directores/vacas sagradas y creativos pagados con dinero público. Qué aprendimos?

Sobre “lo real”: comenzamos haciendo una autopsia para encontrar qué es lo real de la realidad: la realidad del narcotráfico frente a lo real del despojo, desplazamiento y depredación de empresas y megaproyectos; la realidad del género, frente a lo real del feminicidio, el machismo implantado en todas las relaciones y el patriarcado soportado por instituciones y medios de comunicación ”; la realidad que vende el estado democrático frente a lo real de la colonia, la crisis civilizatoria del capitalismo, y la brecha económica y social; la realidad de la seguridad pública y lo real del juvenicidio, criminalización y recursos puestos al servicio de la protección a la propiedad y capital privado; el realismo melodramático e individualista del arte frente a lo real de las posibilidades del quehacer poético al servicio de la sociedad y la comunidad…

Sobre el teatro y la realidad: Caímos en cuenta que estábamos siendo adoctrinados para poner nuestro cuerpo y expresión al servicio incuestionable de discursos que sostienen el racismo, el clasismo, el machismo y el estilo de vida burgués de unos cuantos a costa de la opresión de la mayoría; sentimos el deseo irrefrenable de poner la vida al servicio de otra cosa, que nos representará sin negar nuestro orígenes y contextos y que realmente fuera para la gente como nosotrxs, como nuestras familias, como nuestrxs vecinos, como nuestrxs amigxs, como nuestra comunidad. Entendimos que fondo y forma son inseparables, que los modelos de producción dramática determinan los discursos de los proceso creativos y que es hipócrita hablar de lucha de clases desde el teatro julio castillo con una obra dramática.

Sobre el lugar de enunciación: Pero si no vamos a enunciar discursos desde la ideología que se nos había enseñado desde la institución, qué hacemos entonces y cómo?

Comienza una búsqueda que aún no llega a su fin, y que seguro seguirá siempre abierta, entendimos que ese buscar debía comenzar desde lo que somos en realidad, pero qué es lo que somos, cómo construir otros discursos? Sabíamos que había que mirar hacia dentro para poder comprender mejor el afuera, nos encontramos con +/- 20 años de educación occidentalizada y colonial a nuestras espaldas que parecían construir un bloque de cemento difícil de romper, pero después de mirar con detenimiento, este bloque se abría en cientos de grietas que apuntaban hacia un origen común, una raíz negada; la realidad de nuestras abuelas y abuelos que parecía sepultada por imágenes de progreso y civilización pero estas imágenes, iríamos descubriendo, eran más bien una especie de escenografía de mal gusto pegada apenas con tachuelas tratando de ocultar una realidad más conectada, más profunda y ancestral, cómo revalorar/rescatar esa realidad, cómo imaginar otra realidad posible, cómo hacer del teatro una práctica al servicio de ese mirar/imaginar/construir un mundo distinto posible?

Así dio inicio esta investigación: Oxlajun kot Max / Oxlajun Batz / Matlactlionyei Ozomatli / 13 mono.

Continuará