Entrada 8: Día 8 Movimiento

El gesto

Con esta entrada cerramos la primera parte de esta “Mirada al proceso de creación intercultural”, durante esta primer etapa tratamos de compartir con ustedes el análisis de este proceso de visitas desde la óptica de los artistas y educadores en el campo indígena que son los miembros de Jts´Unbaltik y desde la mirada de los compañeros de Disidentxs como artistas contemporáneos de la periferia del Valle de México, ahora entonces el siguiente paso era construir un dispositivo escénico que nos permitiera compartir el discurso construido por los colectivos tras los meses de convivencia.

Por ejemplo, si se trata de compartir las experiencias vividas la manera ideal sería a través de la oportunidad del espectador de vivir las propias visitas, sin embargo sería difícil coordinar un acuerdo que permitiera que estos encuentros/visitas fueran de igual valor para el visitante como para el originario, por ejemplo los colectivos nos cuestionamos frente a la generosidad con la que en cada lugar las distintas familias y personas recibieron el laboratorio, ¿cuál es la retribución que podemos dar nosotrxs? La respuesta a esta pregunta sigue abierta y es claro que la generosidad de la gente en las comunidades es tal que dan, sin esperar a cambio más que la alegría del encuentro, sin embargo se trataba entonces de buscar una manera en que la capacidad del teatro de convocar practicas y espacios extra cotidianos sirviera para articular algo que si bien no podría “pagar” casi en ningún sentido los encuentros con todxs aquellos que nos recibieron en el laboratorio, al menos representara de manera justa la voz que nos compartieron.


El proceso de hacer aparecer la forma de nuestra creación se vivió así en dos etapas más: una en la que Disidentxs compartió nuestra experiencia con un tipo de espacios en las periferias del valle de México donde se llevan a cabo prácticas que se cuestionan la raíz e identidad; y otra cuando tras esta compartición el colectivo Jts´Unbaltik convoco de nuevo a la investigación en campo/comunidad a fin de mirar/probar las resonancias de dicha propuesta en la realidad para terminar de construir la creación.

Esta entrega cerrará con la síntesis de la experiencia compartida por Disidentxs sobre esos espacios y las siguientes tres se compartirá una mirada al proceso de investigación en campo organizada por Jts´Unbaltik.

Antes de venir por estos meses a Chiapas, como colectivo no dejábamos de preguntarnos sobre nuestra raíz e identidad como “mestizxs” o “indígenxs”, además de en la historia, tratamos de buscar en espacios y prácticas vivas que al igual que nosotros se reunieran a investigar y re valorar de alguna forma la cultura de nuestra raíz: nos encontramos con espacios comúnmente llamados “calpullis”, donde teniendo como centro la práctica de danzas de origen “mexica”, la “tradición” oral y el temazcal, se aglutinan en las periferias colectivos diversos de adultos, ancianxs, jovenxs y niñxs a investigar, actualizar y practicar formas de vida con conexión en las raíces pre colombinas.

Retomamos estos espacios porque nos llamó la atención que de la misma manera en que en estos “Calpulli” se practicaba el temazcal como un pretexto para conectar de diversas formas con elementos que tienen raíz en un pasado previo a la invasión, en la mayoría de los hogares de las comunidades que tienen también esa raíz profunda en las que desarrollamos el proyecto en Chiapas también se conserva desde hace siglos esta práctica que lleva el nombre de “Pus” (Temazcal).

El colectivo Jts´Unbaltik y la mayoría de las personas de comunidad a quienes les platicamos la manera en que se lleva a cabo el temazcal en los “Calpullis” de la periferia de la ciudad, les pareció extraño y poco creíble que estos se “vendieran” como una especie de “rituales prehispánicos practicados por los abuelos”; siendo que en el contexto real de sus propios abuelos el temazcal no implica una práctica formalmente ritual o chamánica.

Para las personas de las comunidades es indignate mirar cómo muchos elementos de su cultura se folklorizan y son usados a nombre de un pasado Maya, Mexica o prehispánico para en general lucrar engañando a los turistas. El temazcal no está exento de estas prácticas mediante las cuales pseudo chamanes en todo el mundo lucran con la necesidad de comunidad, pertenencia y expresión de las raíces en las personas, este fenómeno es claro en un lugar tan turístico como San Cristóbal de las Casas, tal es el caso de los pseudo chamanes con los que el colectivo Jts´Unbaltik ha tenido contacto, los cuales sin ser de Chiapas ni conocer ninguna lengua maya lucran con un pasado que no conocen.

Sin embargo para Disidentxs era necesario compartir que existen lugares donde se integra de manera ritual el temazcal y que no tienen como fin necesariamente el lucro y turismo, sino que son bastiones firmes desde donde se organizan familias, vecinos y comunidades periféricas para investigar y defender juntxs esa raíz pre invasión que existe realmente en todxs los habitantes de este país. Nosotros creemos que aunque a veces estos grupos tienen ideas poco informadas sobre las raíces, esto es por culpa de los años y años de educación oficial en las escuelas, donde se dicen literalmente mentiras sobre nuestro pasado como la idea de los sacrificios humanos o del origen europeo de Quetzalcoatl.

Esta deficiencia educativa en el estado mexicano en general provoca entre otras cosas que se cometa el error de reducir la raíz prehispánica al pasado Mexica que domino el centro de México, lo cual provoca la negación de miles de años de cultura desde el periodo Olmeca al Tolteca que unificaron y representaron a gran parte de los pueblos en América.

Tenemos en síntesis en el mundo occidental diversos movimientos que revisan y se cuestionan sobre al identidad y raíz que existe en los mexicanos con origen precolonial, los cuales cumplen diversos fines, desde la creación de comunidad y preservación de la raíz, hasta el negocio, lucro y ejercicio del poder.

Para esta propuesta nos centramos en el estudio de aquellos lugares que creemos agrupan a comunidades diversas de la periferia entorno al cuestionamiento y defensa de la raíz e identidad y a la vez promueven la creación y preservación de prácticas de desarrollo espiritual que se relacionan directamente con la conciencia y cuidado de los ecosistemas.

Con esta postura partimos a la siguiente etapa de visitas donde pudimos acercarnos y platicar directamente con personas de cada comunidad que conservan dicha práctica, esto se compartirá en las siguientes entradas.