Entrada 2: Día 2 Mono
Agua sagrada con ella todo sin ella nada.
En esta segunda entrega compartiremos una mirada a lo vivido por los colectivos durante la primera parte del trabajo, el cual fue llevado a cabo en San Cristóbal de las Casas, o Valle de Jovel, que es el nombre original con el que las muy diversas comunidades que aquí habitan y confluyen reconocen a este territorio desde hace siglos y hasta la actualidad.
Este lugar que algún día y durante muchos siglos fue un gran valle y humedal ha atravesado por muchas transformaciones desde la invasión europea, las cuales resuenan a diario aún en la actualidad, por ejemplo: Jovel conserva su carácter intercultural reuniendo Tsotsiles, Tseltales, Choles, Tojolabales, Caxlanes y hasta chinos, europeos y gente de todo el mundo; actualmente es una de las principales ciudades de encuentro ya no solo para las comunidades originarias que aquí confluyen sino también para los cientos de miles de turistas que visitan esta tierra cada año.
Este fenómeno es complejo pues entre la belleza de una ciudad intercultural, esta se ve acosada por un monstruo construido por la sombra del turismo y el progreso prometidos, este monstruo devora montañas enteras convirtiéndolas en material de construcción, succiona millones de litros de agua para convertir en coca cola y encarece y precariza todos los aspectos de la vida de aquellos que no tienen una posición económica privilegiada.
De esta belleza y de este monstruo hablaremos hoy, desde lo compartido por los colectivos y gracias a la oportunidad que el Colectivo Jts´Unbaltik ha dado al colectivo Disidentxs de habitar en una cabaña que se encuentra en tierras recuperadas que son parte de una montaña en la periferia de la ciudad; este espacio ha sido nuestro hogar y espacio de trabajo durante estos meses y forma parte de los esfuerzos de Jts´Unbaltik por activar dichas instalaciones como un espacio para la creación artística intercultural; la “Casa intercultural” de Jts´Unbaltik.
Para nosotrxs la imagen que hemos construido juntxs acerca de Jovel, puede ser compartida a través de las resonancias de tres distintos estados que el "Río Amarillo" va tomando a lo largo de la ciudad, los cuales resuenan y reflejan en distintas maneras su realidad actual.