Entrada 6: Día 6 Águila

Para abrir la mirada al proceso en la fase llevada a cabo en Oxchuc compartiremos un par de videos y la reflexión personal escrita por Ricardo un miembro del colectivo Disidentxs Teatro:


Oxchuc es una comunidad en los altos de Chiapas que a pesar de estar cerca de la ciudad de san Cristóbal resiste ante la creciente llegada de las empresas saqueadoras que prevalecen en las ciudades de este estado con la idea de “modernidad” y “crecimiento” a costa de la destrucción y despojo de tierras a los habitantes de las comunidades.

Actualmente Oxchuc es un municipio que logró un gran paso en su autonomía a base de la lucha organizada del pueblo, que hartos del abuso de poder, expulsaron a la familia que ostentó el poder durante más de 12 años; sustituyéndola por una asamblea conformada por miembros de cada una de las comunidades, donde todas las voces son escuchadas en pro de la conservación de sus usos, costumbres y cultura.

Esta forma de vida y organización es muy diferente a lo que ocurre en nuestras comunidades (del colectivo Disidentxs), donde esta la presencia de partidos políticos secuestrados por mafias que dicen representar la voluntad del pueblo, utilizando el aparato de la democracia como clientelismo electoral para ganar las elecciones cada cambio de gobierno; el Estado de México por ejemplo, desde hace 80 años sigue siendo gobernado por un único partido, que se mueve mediante estructuras piramidales aspiracionales conformadas desde los barrios, por quienes aprovechándose de las necesidades de subsistencia, les ofrecen “apoyos y beneficios” a cambio del voto; donde solo se hace valer la voz monopolizadora del saqueador, que ha mal formado la idea de vivir en comunidad, como “el que no tranza no avanza”, fomentando la individualidad, sustituyendo la comunidad por “ciudadanos”, la mala distribución de los bienes, acentuá la desigualdad de las denominadas clases sociales, donde se beneficia a los que acapararon y robaron los recursos de la tierra como empresarios y políticos; sacrificando a cientos de “pobres” por la introducción de empresas, carreteras y fraccionamientos que solo han traidocontaminación, no solo a la tierra sino a la vida en comunidad.

La mala fortuna de estar en el centro del país, donde se introdujo la localización y la industria con mayor aceleración, arrancaron consigo la identidad de las comunidades que ahora son moldeadas por marcas, modas y estilos de vida occidentales, aunque aun continúan en pie comunidades como la Otomi que se resiste a ser invisibilizada y desplazada, pues se organizaron y tomaron las instalaciones del INPI en la Ciudad de México a principios de año para hacerse escuchar. Si bien son dos realidades distintas que contrastan, buscar formas organizadas de auto gobierno surgida de las propias comunidades que obedezca a las necesidades reales del pueblo para y con ellos requiere justo de ese contacto y respeto con la madre naturaleza, es punto de partida para vivir en comunidad, pues sus tiempos son distintos a los que se viven en la ciudad que cada vez depreda mas y agota sus recursos.


Otra relación que encuentro con Oxchuc en favor de la defensa de la tierra, es en la incontestabilidad alimentaria que tienen, la mayor parte de las viviendas cuentan con un espacio de tierra destinado para la siembra de la milpa, que como hemos comentado es base de la alimentación en comunidad, acompañado del frigol, calabaza y chayote particularmente. Por lo menos todos en la familia en las comunidades saben sembrar y cultivar su alimento, actividad que hemos perdido en la ciudad, que apenas tenemos un espacio para vivir. También crían animales como forma de alimentación, es común que tengan a sus gallinas, que también se alimentan de maiz, de las que consumen solo sus huevos, hay un cuidado y respeto a ellas, a pesar de que saben que en algún momento cuando cumplen su ciclo de vida van a comerlas; en la alimentación muy rara vez se incluye carne a diferencia de las ciudades donde se produce en masa la carne ovina y porcina a base de químicos y condiciones no optimas para el animal, se sabe reconocer cuando el pollo o el huevo es de rancho o de una granja en masa, de igual forma en Oxchuc se acostumbra comer rata o tusa que se alimenta de raíces y maíz del monte “todo naturalito” como dirían las familias, sabiendo que la carne solo es para darle sabor al caldo. En cambio en las ciudades como no hay ese proceso y relación con los tiempos de producción y elaboración del alimento, lo depredamos sin conciencia, solo basta con ir a comprar carne, vegetales, tortillas en el mercado de autoservicio y cocinar con gas en menos de 1hr para seguir con las actividades que demandan vivir en la ciudad. Tuvimos la oportunidad de visitar el tianguis de Oxchuc y conocer la variedad de productos frescos lleno de colores, sabores y aromas que ofrecen los mismos miembros de la comunidad que se mantienen afuera del gran mercado, donde casi nadie compra, pues ahí se vende los productos que llegan de fuera. Pues afortunadamente aun no llegan los monstruos transnacionales a instalarse en la comunidad.